Por Luisa Fernanda Arango GilUniversidad Pontificia BolivarianaFacultad de Com. Social, 6° semestre luisa.arangog@upb.edu.co
Las mujeres... por una parte estamos llenas de espinas, pero contrariamente a lo que se quisiera creer, estas espinas no son símbolo de lágrimas sino, por el contrario, de alegría y luchas con finales victoriosos.
La conquista del placer por ser y sentir como mujer no solo se empieza a lograr cuando en 1944 logramos poder desempeñar cargos públicos, ni en 1957 cuando en Colombia el género femenino tuvo voz y voto en el primer plebiscito del país; comienza también desde que adoptamos nuestro corazón no solo como un órgano indispensable para nuestra existencia, sino también como herramienta magistral de lucha en un campamento...