Por FEDERICO GUTIÉRREZ ZULUAGAAlcalde de Medellínredaccion@elcolombiano.com.co
Ayer en la mañana estuve en la Institución Educativa Rafael Uribe Uribe con los niños, jóvenes, profesores y el personal administrativo. La tristeza que sentí yo y que sentimos todos los que estábamos en ese lugar es indescriptible. La muerte del rector, Manuel Jaime Arango, es una situación despiadadamente absurda que me duele como Alcalde y como persona.
Quiero extender a toda la ciudad el mensaje que di en el colegio. Son muchos los sentimientos que generan los hechos como éste, inesperados e inexplicables: tristeza, dolor, incluso rabia. Pero eso no puede ser lo que nos motive ahora. Este es un momento en el que debemos ser más grandes que nuestro dolor. No vamos...