Reino es el lugar donde nazco. Familia, ciudad, departamento, país, mundo. Yo determino si mi modo de relación con él es de amor o de apegos. Por amor, hago unidad con él; por apegos, la codicia, me esclavizo de él.
Varias veces al día rezo: “Padre nuestro que estás en el cielo, venga a nosotros tu reino”. Me embeleso desentrañando el significado de esta breve oración.
El maestro Eckhart escribe: “Cuando pienso en el Reino de Dios, a menudo me quedo sin palabras, en razón de su grandeza. Pues el Reino de Dios es el mismo Dios en toda su plenitud. El Reino de Dios no es algo pequeño. Aunque imagináramos todos los mundos que Dios pudiera crear, eso no sería aún el Reino de Dios”.
Dios es la simplicidad absoluta. Por eso, cualquier cosa que diga...