En varias naciones occidentales se observan manifestaciones de inconformidad con las implicaciones del ordenamiento económico internacional actual. Esa inconformidad puede tomar la forma de movimientos regionales separatistas, tales como el de Cataluña en España o el de Escocia en el Reino Unido. También puede expresarse como el rechazo a los esquemas de integración multinacional. Así sucede con la consulta popular que tendrá lugar en junio acerca de la conveniencia de que el Reino Unido se retire de la Unión Europea. El eventual triunfo de la opción separatista, además de debilitar la economía y la influencia internacional del Reino Unido, implicaría un serio retroceso para el proceso de unificación europea.
El tema del aislacionismo ha adquirido...