Encuentro en el evangelio de Juan (20, 19-21) un acontecimiento fascinante. “Estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: ‘La paz con ustedes’.”
Jesús resucitado es inespacial e intemporal, no necesita puertas para entrar. Entra desde dentro trayendo lo que tiene, o mejor, lo que es, la paz. La trae a los que tienen miedo, o mejor, a los que son miedo.
Me impresiona el saludo de Jesús a sus discípulos. Invitación a cambiar lo que tienen, lo que son, el miedo, por lo que tiene, por lo que es, la paz. Paz...