Había una vez una reina que odiaba los cuentos de hadas.. Tanto creció su frustración, que los prohibió. Decía que eran machistas y atentaban contra el espíritu de emancipación de la mujer. Ninguna princesa podría ser rescatada, ni mucho menos besada, no se admitirían historias que no tuvieran a las princesas haciendo lo mismo que los príncipes. De ahora en adelante princesa hechizada, tendría que solucionar su propio problema. Por orden de su alteza real quedaba anulada la magia.
Voy a dejar a su imaginación cómo termina el cuento, pero a pesar de que su estilo está planteado como una historia remota y fantástica no se aleja demasiado de lo que a veces siento que algunos plantean que sea nuestra realidad. En estos días la actriz Penélope Cruz...