La crisis en Venezuela se agudiza día a día. Después de que el Tribunal Supremo y distintos jueces, dominados todos por el chavismo, impidieran realizar un referendo revocatorio contra Maduro, la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, anunció un juicio contra el gobernante. El miércoles millones de ciudadanos descontentos se tomaron las calles. El viernes hubo huelga, aunque parcial por el temor de muchos a la violencia del chavismo. El mismo día, Maduro anunció que metería presos a los diputados si lo enjuiciaban.
Recordemos los antecedentes: bastó con que a fines del año pasado la oposición ganara abrumadoramente el control del congreso venezolano para que el “socialismo del siglo XXI” perdiera la careta. De inmediato, y sin respetar el orden...