Que escribir alivia el alma lo sabían los cronistas antiguos desde los tiempos remotos en que los sumerios inventaron la escritura hace más de cinco mil años. También lo sabían los poetas griegos que escribieron las primeras tragedias.
Aristóteles definió ese alivio -llamado por los griegos catarsis- como una especie de redención o purificación del alma gracias al efecto provocado por la contemplación de una tragedia y las emociones que esta desata con los infortunios y los cambios de suerte sufridos por los personajes de la historia.
El alivio que trae la escritura también es conocido por miles de poetas y escritores de novelas, cuentos y diarios que han volcado sus vidas en las páginas de sus libros.
Sin embargo, hasta 1985 no se sabía que la...