Por RAÚL E. TAMAYO GAVIRIA
Hace doscientos años, un 12 se febrero, el coronel José María Córdova, a la sazón gobernador Militar de Antioquia, nos liberó del reintento de invasión de las fuerzas realistas de la Corona Española, que venían comandadas por el coronel, Francisco Warleta procedentes del Norte del departamento camino a Yarumal, para recuperar la posesión de esta Provincia y continuar hacia el Sur, para unirse a las Fuerzas del Rey de España comandadas por Sebastián de la Calzada que, procedentes del Sur, ya venían por Cartago a unirse con las milicias de Warleta.
La batalla de Chorros Blancos, en la que Córdova con sus bravos veteranos y voluntarios derrotaron a los españoles, veteranos de las guerras napoleónicas, es tan importante, pues de no haber vencido en Chorros Blancos los realistas del virrey Sámano hubieran formado un cordón militar desde Cartagena, hasta Popayán y Pasto.
Loor a José María Córdova, su hermano el capitán Salvador, Juan María Gómez, que acababa de llegar victorioso de liberar al Chocó, los también capitanes Manuel Dimas del Corral, Jorge Robledo, Manuel Jaramillo y José María Ricaurte.
En esta fecha de trascendental importancia para la independencia de Antioquia, Colombia y los demás países andinos, como Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, porque sin el triunfo de Chorros Blancos en esta época estuviéramos todos dependiendo del Rey de España y sus mamertos socialistas de ahora, en esta fecha decía, debemos rendir homenaje a todos estos valerosos hombres y mujeres que acompañaron como guerreros a los valientes comandantes de estos pueblos del Norte.
Empezando desde los que vinieron de Rionegro, San Vicente y Guarne con los Córdova y siguiendo con los de Barbosa, Hatillo, Santa Rosa, Campamento y Angostura.
En todos estos municipios apoyaron con hombres, víveres, carpas y mujeres de apoyo en comestibles y cocinas, a los valerosos héroes. Muchos de los abuelos y bisabuelos de los habitantes de estos queridos pueblos del Norte participaron de una u otra forma en la batalla emancipadora.
En nombre de mis compañeros de la Fundación Cordovista de los Andes, propongo que a nuestra central de Pescadero Ituango se le dé el nombre de Presa Chorros Blancos, para que a nadie se le olvide esta batalla decisiva. Además, los chorros que brotan del Cauca nos están salvando la economía hidroeléctrica.
El doctor Guillermo Vélez Urreta se nos fue de este mundo para recibir su recompensa en la otra vida y para encontrarse con sus jefes y amigos Laureano Gómez, Álvaro y Enrique Gómez, Ignacio Vélez, Jota Emilio Valderrama.
Gran orador, abogado y fogoso parlamentario. Apreciado y admirado por sus copartidarios y temido por sus adversarios, el doctor Vélez fue presidente del Directorio Nacional Conservador y miembro del Triunvirato Conservador que rigió los destinos del Partido Conservador en Antioquia.
Fue senador de la República, representante a la Cámara, diputado a la Asamblea.
Su partida ha sido muy lamentada por las huestes azules y muchos copartidarios; lo acompañamos el pasado domingo en las ceremonias fúnebres. Dios lo tenga en su gloria.
ÑAPA. La última encuesta del Centro Nacional de Consultoría en Medellín dio un 74 % de favorabilidad para el alcalde Daniel Quintero Calle y el 82 % de los encuestados piensa que Medellín va por buen camino. Buen arranque. Y eso que el doctor Alberto Uribe no ha empezado su consejería.