Masood recordó en The Economist (7-09-2018), que el 15 de septiembre de 2008 algo inusual estaba sucediendo cuando, desde su carro de venta de café, vio a los empleados de Lehman Brothers salir del edificio llevando cajas de cartón con sus pertenencias. Ese día la firma de inversión se declaró en bancarrota abrumada por el peso que tenían en sus balances los activos tóxicos del mercado de la vivienda, una parte profunda y oscura de este que tuvo su origen en los derivados constituidos a partir de las hipotecas riesgosas que florecieron en medio de la burbuja inmobiliaria anterior a la crisis.
La caída de una institución del tamaño de Lehman era impensable porque podía hacer tambalear al sistema financiero. La razón de la decisión de dejarla...