Europa se debate en una crisis política cuya única salida parece estar en la construcción de un nuevo estilo de democracia. El concepto de la voluntad mayoritaria como fundamento de la decisión política, parece estar llegando a un punto máximo de crisis. Aquel principio según el cual las mayorías no se equivocan, está siendo superado por un nuevo criterio de decisión basado en la información y el conocimiento.
La sentida despreocupación de las nuevas generaciones por los problemas de la sociedad, el envejecimiento de grandes comunidades que continúan aferradas a ideas que no encajan con la evolución de los procesos sociales y el trabajo en ocasiones insensato que se adelanta a través de las redes sociales, viene generando un raro movimiento identificado...