El concepto de desarrollo rural tradicionalmente comprende dos elementos esenciales: la integralidad y el desarrollo territorial.
Por integralidad se entiende que el desarrollo de los territorios rurales debe incorporar tanto las actividades económicas (agrícolas, mineras, etc.) como las sociales (educación, salud, etc.) y las de infraestructura (vías). Ello debe ir acompañado del desarrollo de otras áreas, como la cultural, la ambiental y la política.
Es decir, el desarrollo rural no se limita a impulsar el crecimiento económico sino que implica el desarrollo integral en beneficio de los habitantes del campo.
De otra parte, desde hace un tiempo el concepto de desarrollo rural ha incorporado el enfoque territorial, con el que se le da preponderancia...