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¿Intifada o boicot al acuerdo entre Israel y Arabia?

Es precisamente, lo que quiere evitar Irán y su brazo armado en Gaza. Que mejore la situación de los palestinos y que se abra un horizonte de prosperidad para todo Oriente Medio, capaz de participar del despegue del Golfo Pérsico y de Arabia.

12 de octubre de 2023
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  • ¿Intifada o boicot al acuerdo entre Israel y Arabia?

Por Humberto Montero - hmontero@larazon.es

Hamás ha firmado su condena y los ayatolás de Irán la suya. Y con ellos, todos cuantos por su silencio o tibieza contemporizan con el terrorismo y buscan pretextos y justificaciones para explicar un pretendido derecho a la legítima defensa que, según argumentan, permite a Hamás asesinar indiscriminadamente a civiles, mujeres y niños por el simple hecho de encontrarse en suelo de Israel. El último y macabro descubrimiento es el de decenas de niños muertos en un kibutz, unos 40 en el momento de escribir estas líneas, algunos de ellos decapitados. Hamás es un paria entre los suyos y la condena global es generalizada salvo para los de siempre, los enemigos de la libertad y la democracia.

No hay que escarbar demasiado para explicar por qué Hamás ha lanzado todo su odio contra el mundo en este preciso momento. No se trata de mejorar las vidas de los millones de palestinos que quieren vivir en paz al otro lado de la franja de Gaza sino de generar una represalia brutal que les devuelva el control sobre las vidas de los palestinos, algo que estaban perdiendo. Pero, sobre todo, se trata de servir a los intereses de Irán, al margen y muy preocupado por el acercamiento entre Israel y los países árabes.

El pasado día 27 de octubre me encontraba en el Hotel Four Seasons de Riad. Por casualidad, asistí a la llegada entre fuertes medidas de seguridad del ministro de Turismo de Israel, Haim Katz, la primera de un alto cargo hebreo al reino saudí. Hay que explicar que a Katz le acompañaban unos cuantos agentes de los servicios de seguridad de Israel, presupongo que del Mosad, capaces de matar con la mirada. El hecho de que se les permitiera entrar en el país da idea de la distensión. Una semana después, el titular de Comunicaciones, Shlomo Karhi, aterrizó en Riad, en la segunda visita de un miembro del gobierno de Israel en plena distensión diplomática entre las dos naciones, que podían anunciar la normalización de relaciones si la locura de Hamás no lo tuerce.

Estas visitas ratificaban la presunción de que el acuerdo está “cada vez más cerca”, según confesó el príncipe heredero saudí Mohamed Bin Salman en una entrevista a Fox News hace dos semanas. Bin Salman, respondía así al reciente discurso del premier israelí, Benjamín Netanyahu, en la Asamblea General de la ONU. “Israel está en la cúspide de un acuerdo de paz histórico con los saudíes, un acuerdo que transformará el Medio Oriente y alentaría a otros estados árabes a normalizar sus relaciones con Israel”, afirmó Netanyahu, que también habló de “mejoras en las perspectivas de paz con los palestinos”.

Y eso es precisamente, lo que quiere evitar Irán y su brazo armado en Gaza. Que mejore la situación de los palestinos y que se abra un horizonte de prosperidad para todo Oriente Medio, capaz de participar del despegue del Golfo Pérsico y de Arabia. Porque a la teocracia iraní y a Hamás no les interesa la vida sino la muerte. Porque siguen creyéndose las pamplinas malintencionadas de unos cuantos clérigos radicales que son una minoría entre los religiosos. Porque la mayoría de los musulmanes sólo quiere avanzar y vivir en paz. Porque la mayoría de los palestinos de Gaza son rehenes de Hamás. Y lo demás son cuentos chinos.

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