Pico y Placa Medellín
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Por Juan Camilo Quintero M. - @JuanCQuinteroM
Como ocurre en toda democracia, millones celebran y millones observan con preocupación. Unos ven una oportunidad para corregir el rumbo del país; otros temen que el péndulo político se mueva demasiado hacia el otro extremo. Ambas emociones son legítimas. Pero una vez termina la campaña, inicia la tarea tarea de gobernar para todos.
La victoria de Abelardo representa el clamor de una ciudadanía que reclamamos orden, seguridad, crecimiento económico y respeto por las instituciones. Es una respuesta de amplios sectores sociales que sentimos que el Estado dejó de resolver problemas para convertirse en generador de incertidumbre. En la derecha tenemos una responsabilidad histórica. Debemos demostrar que gobernar desde sus principios no significa perseguir al que piensa distinto ni restringir libertades, significa garantizar que quien cumple la ley pueda vivir tranquilo y que quien la viola enfrente consecuencias reales.
La seguridad será la primer gran tarea. Necesitamos recuperar territorios dominados por grupos criminales, proteger la vida de líderes sociales, garantizar la movilidad y devolver la confianza a quienes sienten que el Estado se retiró de muchas regiones. La autoridad es una condición para la libertad.
Esperamos crecimiento económico, inversión, empleo. Necesitamos volver a sentir que el Estado es aliado para producir riqueza y no un obstáculo. Los trámites innecesarios, las regulaciones absurdas e interminables y la carga burocrática representan menos competitividad, menos oportunidades y más corrupción. Un Estado más eficiente es un Estado más pequeño que facilita, acompaña y resuelve.
Si bien algunos subsidios son necesarios para quienes enfrentan una vulnerabilidad real, es cierto que debemos revisar cómo operan; no pueden ser infinitos. El éxito de un subsidio es cuando termina, es la demostración de la autonomía ciudadana y del desarrollo de capacidades. Uno de los desafíos más delicado será manejar la inevitable protesta social que acompañará los primeros años de gobierno y el reto del gobierno en sus inicios. Ojo, sería un error responder a toda manifestación con sospecha, pero también hay que darle espacio al nuevo gobierno que llegue a poner en marcha sus programas para salir de la complejidad que deja el gobierno de Petro. La democracia necesita ciudadanos que expresen inconformidades y exijan resultados. El nuevo gobierno debe escuchar, dialogar y corregir cuando sea necesario. Ser claro en algo fundamental: una cosa es la protesta legítima y otra la destrucción de bienes públicos, los bloqueos violentos o la intimidación de quienes piensan diferente.
La firmeza y la escucha no son incompatibles. Son condiciones para construir gobernabilidad. Abelardo llega a la Presidencia en un país dividido. Me gustó su discurso con mensajes de ser el presidente de todos, quizás los grandes cambios no surgirán de una persona ni de un gobierno sino de la capacidad de construir acuerdos alrededor de propósitos comunes. Debemos dejar atrás el pasado, concentrarnos en el futuro y entre todos lograr construir una “patria milagro” para todos.
p.d: felicitaciones a Jaime Uribe gerente de campaña en Antioquia. Un desconocido para muchos que creyó desde el momento cero y, con humildad, lideró para ayudar a una votación tan relevante.