“El juez perverso, condena a la paloma y libera al cuervo”
La ley, imperfecta como todas, pero también perfectible si no es vana, es el acuerdo fundamental de una sociedad que le permite sobrevivir y hasta prosperar. Pero cuando la ley está al servicio de quienes la incumplen, o incluso es diseñada por ellos como la Justicia Especial para las Farc, JEF; cuando quienes están encargados de ejecutarla y hacerla cumplir parecen secuaces de quienes la violan, ya sea por intimidación o por que coinciden ideológicamente con los delincuentes, entonces la viabilidad de la sociedad es nula.
En un documento de 2016 el actual Papa les decía a jueces y magistrados: “Ustedes están llamados a dar esperanza en el hacer la justicia. Desde la viuda que pide justicia...