Por Liliana M. Zambrano P.Universidad EAFITFacultad de Com. Social, 9° semestrelzambra1@eafit.edu.co
Hace unos meses en los parqueaderos de un centro comercial de la ciudad había una valla de cuatro modelos promocionando una marca colombiana de ropa interior femenina, dos de ellas eran blancas, una era de color y la última, muy bella también, era de “talla grande”. Entendí a regañadientes que trataron de ser inclusivos porque hubo un detalle que me molestó, y fue que pecaron por ponerle una camisa manga larga amarrada alrededor de sus caderas a esta última como intentando “disimular la barriguita”. ¿Por qué solo ella llevaba la prenda?, ¿eso sí será inclusión o un intento barato de parecerlo? me pregunté.
Lo mismo ocurrió en la edición 125 de...