Durante más de cuatro años los alumnos de los colegios Antonio José Camacho y Santa Librada estuvieron en guerra. El pacto era agredirse cada vez que se tropezaran en las calles. Y como se encontraban a solo tres cuadras de distancia, sus batallas campales eran permanentes.
Peleaban a puños, a pedradas, a palos. Ambos colegios están ubicados en un sector del centro de Cali frecuentado por delincuentes. Ese factor hizo que el conflicto se recrudeciera, ya que algunos violentos ajenos a la comunidad estudiantil se infiltraron entre los dos bandos en disputa.
Entre los dos colegios había una especie de frontera invisible que ninguno de los actores del conflicto respetaba. A esa calle –la 15– se le conocía con el nombre irónico de “la Franja de Gaza”....