En las discusiones que surgen entre los especialistas sobre la forma como la informática influye en el humano de hoy, había hecho carrera la idea de que la informática no es ni buena ni mala per se, por ser una simple herramienta. Las herramientas son moralmente neutras: buenas si se usan para el bien, malas si usan para el mal.
Pero a medida que las sociedades se sumergen cada vez más en esta fascinación tecnológica, empiezan a aparecer voces que nos alertan sobre la forma como ella está influyendo en la manera de ser del hombre de hoy.
Norbert Bilbeny ya había llamado la atención sobre la forma como pueden cambiar nuestros juicios morales, si nos acercamos a la realidad solo a través de la telepantalla. Dice que al dejar de usar algunos sentidos...