Tras mi última columna he recibido algunos comentarios de lectores apesadumbrados, que se preguntan sobre el futuro y no ven sobre Colombia sino negros nubarrones. Dicen algunos empresarios han decidido frenar sus inversiones en un panorama lleno de incertidumbre por la sumatoria del contenido del acuerdo final con las Farc, el resultado del plebiscito, un muy desalentador panorama económico, la reforma tributaria en ciernes y la posibilidad de que se agudice la conflictividad política y social. Y algunos ciudadanos de a pie empiezan a estudiar la posibilidad de emigrar al extranjero, previendo que el país se acerca a un régimen como el de Venezuela.
Es verdad que hay zozobra y que la guerrilla se anotó una victoria ante la vergonzosa claudicación...