Con lunas oscuras, a medias, de miel. Con cielo negro, líneas de arrebol o cachitos color marfil en plena menguante. También las hay con suspiros, truenos que iluminan las nubes, luz de velas, insomnios, tertulias, reencuentros, páginas de libros que pasan, pesadillas o besos de despedida. No importa cómo hayan sido todas, para muchos, la más bonita sigue siendo “La Noche Estrellada”, ese cuadro que el artista holandés post impresionista Vicent Van Gogh pintó en 1889 y hace parte desde 1941 de la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Esta obra que transmite un sentimiento de lejanía, muestra la concentración del artista en detalles recurrentes y ha impactado a muchos por el manejo del color, podemos verla en Medellín en Plaza Mayor...