Por ROB-GOLDSTONEredaccion@elcolombiano.com.co
La aparición de un experiodista británico de tabloide convertido en publicista en las revelaciones sobre la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales del año pasado puede parecer un giro extraño, pero no debería sorprendernos.
Rob Goldstone es un tipo inglés muy reconocible. Visto en video jugando en una máquina de casino de esas que sopla dinero, recreando un programa de televisión para niños en la cubierta de un crucero, o publicando fotos de sí mismo en Facebook, Goldstone tiene una figura casi Falstaffiana: un hombre alegre del pueblo, siempre en busca de una risa.
Y tal vez habría permanecido así si no hubiera sido pillado en cámara en Las Vegas con su cliente, un heredero y cantante...