Recientemente tuvo lugar en Nueva York el Congreso de la Federación Nacional de Distribuidores al Detal. Si bien allí se expusieron todas las tecnologías en desarrollo, los distribuidores aún no saben cómo será la tienda del futuro. Cámaras inteligentes que miden el flujo de clientes por hora, el sexo, cuántos salieron con paquetes (cuántos compraron), cuáles y a qué horas son las zonas de mayor tráfico. Programas que optimizan los precios de los productos en la estantería según demanda, disponibilidad y otros factores. ¿Recuerda la tarifa dinámica de Uber? Cuando hay demanda en exceso, suben el precio de manera despiadada
Pero el reto para los grandes distribuidores no es sólo qué tecnologías adoptar en el futuro, sino, y mucho más difícil...