La propuesta del BID para alcanzar un ingreso de USD$30.000 en el 2030 es un desafío que debemos aceptar y que requiere un cambio político radical. Implica abandonar el clientelismo y pasar del Estado actual, ineficaz, corrupto y explotador, a un Estado productivo garante de un bienestar adecuado y de la preservación de la libertad. Más que un problema económico, lo que se debe resolver es un problema político estructural. Esto no quiere decir que no se requieran políticas y medidas económicas radicales, como sería elevar el ingreso del sector público en 6 puntos del PIB en los próximos años para financiar un programa de inversión pública en infraestructura, desarrollo institucional y en capital humano.
Esto implicaría ir mucho más allá de la...