Se celebró en estos días el segundo aniversario de la firma de la paz entre el gobierno de Santos y las Farc, proceso que avanza en medio de aspectos negativos y positivos. Un problema muy serio es el asesinato de 84 exguerrilleros. El acceso a tierras para los excombatientes y no excombatientes, según los procedimientos identificados en el Consejo Nacional de Reincorporación, avanza lentamente, produciendo desazón y desconfianza. Sin embargo, la sociedad, los partidos, la prensa, las redes sociales, empiezan a reconocer los beneficios que se han derivado de haber firmado este acuerdo, como son el cese definitivo de hostilidades, el descenso en indicadores de violencia, el paso a la vida civil de más de 13.000 miembros de las Farc y la transformación...