La resiliencia es la capacidad de romper el círculo de la victimización. Pensé en esta definición mientras escuchaba a Jairo contarme su historia, una de estas historias anónimas de la cual está llena Medellín.
Encontré a Jairo en la universidad Eafit, donde está cursando el primer semestre de una ingeniería; un extraordinario momento en su vida, producto de un camino difícil, conmovedor e inspirador. Porque las cosas nunca fueron fáciles para Jairo.
De hecho, este joven, que hoy tiene 18 años, nació en una vereda del municipio de San Roque donde su papá trabajaba como campesino en una pequeña finca. Para ir a estudiar Jairo caminaba tres horas diarias sin importar el clima. Hasta que, por el abuso sexual que sufrió una prima de tan solo cuatro...