Siempre el aumento salarial de los Honorables Padres de la Patria ha sido causa de malestar y de polémica, sin embargo, el incremento decretado en estos días por el presidente Santos ha despertado un sentimiento de irritación y de repudio “como nunca antes”.
¡Con toda y sobrada razón! Porque el sueldo de estos funcionarios llegó a una cifra tal, que es un insulto para los colombianos, que al fin y al cabo, somos quienes los sostenemos con nuestros impuestos y además, porque tampoco se compadece con la situación económica que vive el país.
Es, pues, francamente inaceptable que mientras el ciudadano que logra hacerse a un trabajo estable y “camella” de sol a sol, semana a semana, mes a mes, solamente tenga derecho a llevarse al bolsillo infelices...