Nuestro futuro, el de nuestros hijos y nietos, el de Colombia, es lo que nos jugamos.
Aunque, por fortuna, para este domingo no se hizo un giro definitivo desde una típica elección gobierno vs. oposición a una sistema vs. antisistema, no hay duda de que los dos candidatos más votados sí encarnan visiones sustantivamente contrapuestas.
Vale la pena examinar razones para votar. Una, el gobierno de Santos nos deja poco bueno y, en cambio, sí mucho criticable. No es gratuita su altísima desfavorabilidad en las encuestas. Gobernó aislado en el Palacio de Nariño, con visión centralista y sin oír a las regiones. Usó el presupuesto para comprar apoyos políticos y para favorecer a sus amigos. Utilizó el sistema judicial para intentar darle un viso...