Amable lector. Hace muchos años alguien llamó por teléfono. Cuando respondí, me contó que el fin de semana una paloma llegó a su finca; por la noche sus hijos la cogieron. Agregó que en una de sus patas tenía una anilla con un número. Dijo que la tenía en su casa y que no quería comer. Le prometí que iría al día siguiente.
Después de saludarlo me entregó una pequeña caja de cartón con la paloma. La miré con cuidado y le dije que estaba herida y que era difícil que sobreviviera. Como él y su familia querían saber sobre las palomas mensajeras, en forma breve comenté algo así.
Una macho y una hembra se aparean; esta pone un huevo y otro al segundo día. Al cabo de 18 días salen los pichones. Los padres los alimentan durante un mes, tiempo en el que...