Como el mito de la caja de Pandora, tanto las negociaciones de impunipaz con el grupo terrorista Farc como el reciente acuerdo de “cese bilateral al fuego” son aparentemente un regalo magnífico que tenemos que aceptar sin dudar. Pero apenas se destapa la caja del supuesto obsequio y se mira su interior, como a Pandora le sucedió, salta un torbellino de males posiblemente irreversibles.
Muchos despistados que creen lo que el Gobierno y su aliado terrorista anuncian por los medios enmermelados, por credulidad o ignorancia expresan que el cese bilateral al fuego pactado es un logro “nunca antes visto”, y que su nivel de detalle es la muestra que está hecho por expertos. Pero la verdad es que es otro ejemplo de la habilidad negociadora del grupo...