La nobel de Economía de 2009, la politólogo Elinor Ostrom, nos proponía que las políticas públicas debían preocuparse por “sacar lo mejor de las personas”, en el marco de las elecciones locales de octubre ¿cómo podemos pensar en ideas y fórmulas para que los nuevos planes de desarrollo y programas se preocupen y logren cumplir esta invitación?
No hay respuestas sencillas, mucho menos del todo satisfactorias, pero creo que en este sentido nos podemos conectar con la propuesta de reconocer las virtudes sociales que tienen los ciudadanos y comunidades y que en muchas ocasiones son dadas por sentado por la acción pública. En efecto, las personas cuentan con un capital inesperado: su disposición a ayudar a los demás, a cooperar con los miembros de...