La gripe, al igual que el corazón roto, son enfermedades que pasan pero que son incurables. No hay un remedio que te puedas tomar para quitarte de golpe un resfriado. Es lo primero que pienso cuando me da ese típico dolor de garganta que te anuncia que los siguientes días serán de sopa y pañuelo. Lo mismo pasa con el corazón roto. No hay nada que puedas hacer. Te lo anuncia también la garganta pero de otra forma. Un nudo que hace que se agolpen las lágrimas, que se represen y se desborden en el momento menos pensado. La gripe tiene un ciclo de vida mucho más corto, mientras que el corazón es más variable y puede ser realmente obstinado en su convalecencia.
El corazón se regenera pero hay que ayudarlo. Me atrevo a decir que muchos van por el...