<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
The New York Times
Columnista

The New York Times

Publicado el 13 de septiembre de 2021

Los malos trabajos matan

Por Terri Gerstein

Hace unos años, un trabajador con salario mínimo de medio tiempo en un McDonald’s del norte del estado de Nueva York sospechaba una fuga de gas. Cuando alertó a sus supervisores, le dijeron que lo ignorara o lo despedirían. Decidió llamar al departamento de bomberos y sucedieron dos cosas. Los bomberos encontraron la fuga y cerraron el restaurante por el resto del día. Y el trabajador fue despedido.

Cuando la gente tiene malas condiciones laborales y no tiene voz en el trabajo, obviamente es malo para ellos. Pero el impacto de los malos empleos - aquellos con salarios bajos, largas jornadas, mal trato o sin voz de los trabajadores - irradia mucho más allá. Los terribles empleos de otras personas afectan nuestra salud, seguridad y bienestar colectivos.

Esta poderosa conexión entre la vida laboral y el bienestar público en general ha sido innegable en la pandemia, ya que los grupos de empleados con el coronavirus en el lugar de trabajo a menudo han provocado la propagación en la comunidad. A muchos empleados de las empacadoras de carne, por ejemplo, se les exigió trabajar juntos sin la protección adecuada. ¿El resultado? Llevaron el virus altamente contagioso a casa.

En la atención de la salud, innumerables ejemplos demuestran cómo las condiciones de los trabajadores, tanto buenas como malas, afectan los resultados de los pacientes. Las proporciones inadecuadas de personal en hospitales y residencias de ancianos causan estrés y dificultades a los trabajadores; también perjudican la atención al paciente. Y durante la pandemia, se encontró que las casas de ancianos con empleados sindicalizados tenían tasas más bajas de mortalidad por covid-19 que aquellas sin sindicatos.

En las carreteras, los pagos bajos de camioneros y las largas jornadas que trabajan para ganar más han creado verdaderos peligros. En el 2019, 5.005 personas murieron y 159,000 resultaron heridas en accidentes de tráfico con camiones grandes.

La fatiga resultante es peligrosa para todos en la vía. Cuando los conductores de camiones son mal remunerados y tienen exceso de trabajo, es malo para ellos y también malo para nosotros.

Algunos investigadores han encontrado conexiones interesantes entre las malas condiciones laborales y problemas sociales al parecer independientes. Por ejemplo, la mayoría de las personas no piensa en la crisis de opioides como un asunto laboral, pero la investigación ha demostrado una conexión entre los trabajos con altas tasas de accidentes, como la construcción, y las muertes por sobredosis por opioides. (Las personas sufren heridas en su trabajo; dada la falta de días libres por enfermedad, toman opioides para poder trabajar y soportar el dolor).

Al mismo tiempo, mejores condiciones laborales se correlaciona con una serie de beneficios sociales aparentemente no relacionados, desde una reducción en la incidencia de bebés con bajo peso al nacer hasta una disminución en las tasas de suicidio.

Y cuando los trabajadores sindicalizados luchan por mejores condiciones, las mejoras a menudo contribuyen al beneficio de todos nosotros. Hace décadas, la Asociación de Auxiliares de Vuelo luchó para prohibir fumar en los aviones. Todos respiramos mejor debido a esa batalla. Más recientemente, las huelgas y protestas de maestros en varios estados en 2018 lograron no solo salarios más altos, sino también un mayor financiamiento para la educación. Tomando un enfoque llamado negociación por el bien común, los maestros buscaron soluciones que los beneficiaran no solo a ellos, sino también a los estudiantes y a toda la comunidad.

A los trabajadores sindicalizados les fue mucho mejor durante la pandemia: los sindicatos ayudaron a garantizar que tuvieran el equipo de protección que necesitaban, días de enfermedad pagados y más. Esto facilita por ejemplo el que puedan vacunarse usando alguno de esos días.

Deberíamos preocuparnos por los derechos de los trabajadores como una cuestión de justicia social y humanidad básica. Estos poderosos y variados efectos en cadena sugieren que todos, no solo los trabajadores con salarios bajos o los activistas sindicales, tienen interés personal cuando hablamos de aumentar el salario mínimo o aprobar leyes de licencia por enfermedad remunerada o facilitar que las personas se afilien a un sindicato. Nos beneficia a todos si las personas que realizan un trabajo esencial en toda nuestra economía tienen buenos trabajos, una voz colectiva y un trato digno en el trabajo

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas

Aplausos y pitos

$titulo

SELECCIÓN COLOMBIA
El voleibol femenino hace historia: vence a Brasil, obtiene plata en sudamericano y pasa al mundial.

$titulo

SICARIOS
En Tuluá, Valle del Cauca, acabaron con la vida del reconocido periodista Marcos Efraín Montalvo.