Por Luis Hernán Tabares A.
En medio del jolgorio y carnaval los niños siguen muriendo de hambre. Los derechos de los niños deben ser especialmente protegidos, así lo enuncia nuestra Constitución. Se habla de la vida, de la adecuada alimentación, de la salud, de la integridad física, de la seguridad social, del cuidado y el amor; de su derecho a tener una familia y a no ser separado de ella. De que los niños sean protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o mental, venta, explotación o abuso sexual. La familia, la sociedad y el Estado están obligados a asistirlos en sus primeros años. A garantizar que, al menos, no mueran de hambre como ocurre en La Guajira. Los guajiros estamos en boca de todo el país, dando una imagen de insensibles...