Por RICHARD CONNIFF
En muchas de las grandes ciudades del mundo, los funcionarios públicos han comenzado a caer en cuenta de que caminar es un medio de tránsito altamente eficiente, así como uno de los grandes placeres subestimados de la vida. Algunas ciudades importantes incluso han comenzado tentativamente a recuperar sus calles para los peatones.
Denver, por ejemplo, está proponiendo un plan para invertir US$1,2 mil millones en aceras y, a un costo mucho mayor, traer tránsito público frecuente dentro de un cuarto de milla de la mayoría de sus residentes. En Europa, donde el transporte público limpio, seguro y puntual ya está ampliamente disponible, Oslo planea prohibir a todos los autos en su centro de la ciudad a partir del próximo año. Madrid...