“El colmo de la estupidez: aprender algo que luego se va a olvidar”. Erasmo de Rotterdam.
Muchos jóvenes que gritan por la paz en eventos del gobierno a cambio de refrigerios, becas o que los lleven a competencias deportivas internacionales, y los no tan jóvenes que por crédulos o despistados piensan votar SÍ en el plebiscito, desconocen unos y olvidaron los otros, cuando Colombia, como ahora, estaba al borde de caer en manos de narcoterroristas.
En los 80, Guillermo Cano, director de El Espectador, fue asesinado por enfrentarse a la toma de las instituciones políticas por parte de un cartel narcoterrorista. Él y Luis Carlos Galán, que corrió igual suerte, no resistirían ver en lo que andan sus sobrinos e hijos cuando el país está nuevamente en...