Por JASON SCHREIERredaccion@elcolombiano.com.co
Entre los desarrolladores de videojuegos lo llaman “crunch”: un aumento repentino en horas laborales, hasta 20 por día, que puede durar días o hasta semanas. Durante este tiempo, duermen en la oficina, limitan las idas al baño y eliminan cualquier cosa que pueda distraer su atención de sus pantallas, incluyendo familia y hasta comida. Crunch hace rodar a la industria, pero está cobrando un precio a sus trabajadores.
Tarde en el 2011, mientras terminaba la producción del juego de rol play The Elder Scrolls V: Skyrim, el programador Jean Simoney empezó a sentir severos dolores de estómago. Al principio, los médicos estaban perplejos. Pero en su tercera visita a la sala de emergencia, reveló que con...