Las noticias, las dudas, las capturas sorpresivas, las esperadas, la preocupación, los rumores y los juicios apresurados de quienes tienen una dieta alta en odio, mellaron mi estado de ánimo la semana que pasó. Por más frecuentes que sean los escándalos en nuestro país, la capacidad de asombro y la conmoción no me abandonan.
Pero como no solo de tristezas puede vivir el ser humano, busqué refugio, no para evadir la realidad, sino para tratar de equilibrar el espíritu. Y lo encontré en la casa de Elvia Vélez Calle, una Señora Artista, así con mayúsculas, que brilla con luz propia en las páginas del arte colombiano.
Elvia sabía pintar desde antes de aprender a escribir. La maestra les pedía escribir las palabras que representaban las figuras de...