Defender en China los valores de la no discriminación femenina equivale a arriesgarse a ser arrestada y terminar en prisión. El año pasado se contaron por decenas el número de mujeres que fueron detenidas por haber hecho pública alguna campaña en favor de los derechos de sus congéneres o por haber participado en alguna gesta a favor de la igualdad. Tal cosa en un país que pretende ser considerado una gran potencia no puede calificarse sino de paradoja.
Un artículo publicado a mediados de 2015 en el New York Times relataba las odiseas sufridas por un conjunto de activistas femeninas y comenzó a arrojar luces sobre una distorsión social que alberga el gran gigante asiático y que solo ha pasado desapercibida a escala global debido a la actitud acomodaticia...