Me preguntás en la cafetería por estas elecciones presidenciales, recuerdo mis dudas cuando tenía tu edad. En 1990, no veía la hora de estrenar mi cédula (no solo para rumbear); entonces asesinaron a cuatro candidatos, incluyendo a aquel cuyas propuestas se acercaban a mis ideales: Luis Carlos Galán, Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro León-Gómez. Voté en blanco. Casi siempre lo he hecho así en elecciones presidenciales.
Viví una situación similar a la tuya: mi padre era conservador, militante de ese partido; mi madre nunca ha tenido color político. Sin embargo, a diferencia tuya, mis mayores (familia, amigos, maestros) no intentaron influenciarme. Papá no me enseñó a pensar como él. Solo a pensar, a secas.
Como vos, quisiera...