La lógica de este tiempo es que todo tiene que ser rentable; incluso dicen que “el tiempo es oro”. Lo que no produce, se cierra; lo que no genera ganancias, no sirve. ¿Dar sin recibir nada a cambio? La racionalidad de este tiempo les ha hecho creer a muchos que todo tiene que tener un beneficio; es una sociedad que sabe el precio de todo y el valor de nada, como diría Óscar Wilde. Pero para fortuna de la humanidad, no todos piensan así. Todavía hay muchas personas e instituciones que valoran lo que no tiene precio. Algunas de esas instituciones son las fundaciones, entidades sin ánimo de lucro que lo entregan todo por una causa “no rentable”.
En marzo de 2012 el periódico El Pulso (especializado en temas de salud) informaba el cierre de 400...