La semana que termina se dio una de las más grandes movilizaciones estudiantiles en nuestra historia. Adicionalmente, con escasa presencia de hechos de violencia, lo cual refleja las nuevas realidades de una sociedad, que pese a todos los contratiempos quiere dejar atrás la violencia como un instrumento de acción política, porque si bien las movilizaciones ya no acudieron al uso de “papas bomba” como en el pasado y con contados casos -que ojalá terminen de erradicarse- tampoco se afectaron los edificios, el transporte público u otros edificios particulares.
Pero también debemos destacar el comportamiento de las autoridades nacionales y locales, especialmente de la Policía Nacional, que acompañó las movilizaciones, pero no acudió al uso de la...