Hace unos años atrás, en un almacén de ropa femenina, que como diría Miguel de Cervantes, “de cuyo nombre no quiero acordarme”, entré buscando un vestido formal para una fiesta. Nadando entre vestidos escotados y cortos, que “le dejaban muy poco a la imaginación”, apareció una vendedora que me advirtió mirando mi silla de ruedas: -“¡Los vestidos son muy sensuales para Usted.”
Esas palabras de la joven vendedora son la expresión de una sociedad que desconoce el carácter femenino y la diversidad de ser mujer. Una de las grandes asignaturas pendientes de la moda, y en particular en Medellín que es una ciudad reconocida por la producción textil, es el carácter incluyente de las prendas.
Sin dejar de reconocer las acciones y la visibilidad que se le...