Cuando llega el fin del año escolar y la época de vacaciones algo mágico sucede en los niños. De pronto ya no les da flojera levantarse temprano, y justo a la hora en que hace unos días estabas luchando por quitarles las cobijas y llevándolos al baño para que se lavaran los dientes te están despertando ellos a ti para preguntarse si de verdad están de vacaciones. Para muchos padres la época de vacaciones es quizás la más dura del año. No solo somos responsables de nuestros hijos y su educación, sino que también nos hemos vuelto unas compañías de entretenimiento. A veces siento que no solo me ven como su mamá, su protectora, su compañera, sino que ven en mí una especie de parque de atracciones. Si están aburridos yo tengo que solucionar, que...