No es nada nuevo ni nos debe sorprender la relación de Trump con la naturaleza. Los gobiernos de los Estados Unidos siempre se han caracterizado, unos más que otros, llámense demócratas o republicanos, por no comprometerse, ni liderar causas ambientales globales –a diferencia de los países europeos– sencillamente porque siempre han vivido de la extracción de manera masiva de sus recursos naturales. Su participación en este ámbito ha sido indirecta, en el ámbito de la cooperación internacional financiando programas de reducción de emisiones en otros países en desarrollo y de manera directa invirtiendo en el campo de la investigación, tecnología y conocimiento. Es aquí donde nos debemos enfocar.
Los despidos de científicos y recortes masivos al...