Hace once generaciones, o sea 330 años, aún éramos colonia española, ni siquiera Simón Bolívar había nacido, no existían ni la energía eléctrica, ni el teléfono. Pero ese es el tiempo que toma un niño colombiano que nace en condiciones de pobreza extrema, en llegar a la clase media. Al menos eso dijo recientemente la OCDE, en un reporte sobre desigualdad económica en varios países.
¡Mal síntoma que en Colombia casi nadie se haya puesto con los pelos de punta! ¡Dejemos a Santos, quieto en Miami que va y se devuelve!
Con la misma vehemencia con la que he defendido la reducción de presupuesto del más del 11 % desde 2010 a una entidad como Colciencias en ciencia, tecnología e innovación. Invito hoy a las nuevas directivas de la entidad y a quienes...