Amable lector. Al inicio de la segunda mitad del siglo XX (1951) ingresamos a la Escuela de Economía, hoy Facultad de Economía de la U. de A., un grupo de bachilleres, en su mayoría de los colegios de San José, San Ignacio y la U. de A. Arriba de la Plazuela de San Ignacio estaba el claustro de esa incipiente escuela.
Era un local desprovisto de toda gracia arquitectónica; la puerta de entrada era similar a la de un garaje público. En el centro había un pequeño patio con un árbol de mangos. Juancho, el portero, después del decano era la persona más importante. Alrededor del patio había unos salones estrechos e incómodos.
Las materias básicas eran aritmética analítica, álgebra, estadística y matemáticas financieras. En el campo jurídico, además...