QUITO. Mientras observaba la protesta social contra el gobierno correísta, me flagelé con Telesur, un bodrio de canal televisivo financiado por el gobierno venezolano y dedicado a la propaganda desvergonzada, con documentales ad nauseam en blanco y negro de Fidel Castro, el Ché Guevara, Allende, Chávez, las Farc y las avinagradas “luchas del pueblo”. Me sentí en La Habana o en Pionyang. Escuché al Correa soltándole a un grupo de jóvenes un borbotón de ideas, lemas y datos catequizados por Eduardo Galeano, un gurú arrepentido del izquierdismo latinoamericano. Luego escuché a la Rousseff, con cara de trasnocho, en la misma tónica combativa y tratando de justificar, con argumentos también de 1960, la peor crisis económica de su país en 25 años,...