Helsinki parece detenida en el tiempo. Las fachadas de sus edificios se mantienen impecables, pero todas son de principios del siglo pasado o anteriores. Ninguno tiene más de cinco pisos de altura. Cada dos cuadras hay un parque con jardines, arboles frondosos y juegos infantiles. Está llena de pequeñas penínsulas y golfos. El mar se ve por todas partes, lo que le da una frescura encantadora durante el verano. En invierno debe ser otro cantar, ya que las temperaturas bajan a menos 30 grados centígrados.
El país es un bosque con 190.000 lagos. La bicicleta es el sistema de transporte preferido. En el ranquin de sostenibilidad de la Universidad de Yale de 2016, que mide la salud de los ciudadanos y la protección al medio ambiente, Finlandia quedó...