Las Farc no tienen reparo alguno en posar de víctimas y reclamar una condescendencia que no merecen y que nunca merecieron. La escena ocurrida en el Congreso hace pocos días con “Jesús Santrich” indignado porque lo llaman asesino, es solo una muestra más de la negociación en la cual se les ampara a ellos con “el derecho a no ser estigmatizados” como si los envalentonados miembros de ese grupo guerrillero hubieran dejado de ser criminales por todos sus hechos del pasado, a los ojos de los colombianos.
Ahora empiezan a mostrar lo que significa esa parte del acuerdo cuando amenazan con una demanda penal al representante a la cámara que protestó con su presencia en el recinto del Congreso a pesar de no haber tenido ninguna condena por parte de la...