Por RAÚL E. TAMAYO GAVIRIA
En la dictadura del general Reyes, cuenta Héctor Echeverri Correa, hubo muchas críticas al gobierno por los nombramientos de mujeres en cargos públicos.
Una cosa que se nos olvida es que durante el gobierno de Rafael Reyes se nombraron las primeras mujeres como secretarias, mecanógrafas y funcionarias públicas.
Empezaron las críticas y ataques al gobierno por sacar a las señoras del hogar y se criticó al general por “disolver el hogar”, sacando las mujeres de su “entorno familiar”.
Hoy nuestro presidente Iván Duque Márquez nombra mujeres en el gabinete ministerial en igual porcentaje entre femenino y masculino.
A mí me parece una medida “amañada”, como la del rey Salomón: “Partan ese niño a la mitad, para que las dos damas no peleen”. En lugar de ver cuántas curules hay en el Congreso y nombrar los ministros según la conformación política del poder Legislativo, y tener en su gabinete una representación equivalente, para poder llevar las cargas de las mayorías, en la aprobación de las leyes para conducir la administración.
Se necesitan ministros políticos que se desenvuelvan en ese entorno. En cada partido hay hombres y mujeres hábiles y con credibilidad y aceptabilidad entre los parlamentarios y entre los magistrados. No hay que nombrar enemigos del gobierno que lo traicionen.
Pero para conducir el país con todos los problemas y elementos vinculados que nos dejó el irresponsable de Juan Manuel Santos, se necesita algo más que la coalición que eligió al Presidente. Una especie de alianza con partidos políticos de liberales, centro derecha, con ideologías que se pongan de acuerdo en muchos frentes y principios parecidos, sin necesidad de nombrar comunistas o castrochavistas.
Hay que entender que todos los partidos políticos tienen compromisos para subsistir en la política y no se debe confundir mermelada o clientelismo con pragmatismo político. En todos los partidos hay gente buena y honesta que también tiene derecho a trabajar honradamente para el Gobierno.
Lo que admiro es la respuesta del presidente Duque cuanto le dice a su homólogo de Estados Unidos: “Colombia no necesita que le digan que debe hacer”.
Esa independencia de nuestro mandatario es muy sana cuando se trata de gobiernos de afuera, que aunque amigos, deben respetar nuestra autonomía.
Pero con las otras ramas del poder, como el Congreso y las Cortes, sí debe haber una armonía y entendimiento que es lo que debe hacer el gabinete ministerial. Sean hombres o mujeres.
Creo que me estoy metiendo en lo que no me corresponde, pero es de buena fe. “Dar consejos es síntoma de vejez”, decía mi primo Ricardo Adolfo.
Ñapa: El gobierno de Estados Unidos acaba de suspender la financiación a la OEA para sus campañas abortistas y a las ONG que promuevan el aborto, como Planned Parenthood, Amnistía International y Human Rights Watch. Según el gobierno americano esas campañas van contra la humanidad.
Ñapa 2: Linda la campaña del municipio de Jericó. No quieren minería extractiva, quieren sus tierras, quieren sus cultivos, sus montañas, sus gentes. Sí al emprendimiento, al café, la Madre Laura, el padre Nabor, Chepe Prieto Mesa. Un abrazo a mi amigo Fernando Ojalvo. Viva Jericó.